El atleta oceánico dio muestra de su mal humor durante el compromiso | EFE

El tenista australiano Nick Kyrgios ganó el Abierto de Australia en 2013 en la categoría singles junior. Además alcanzó el Top 50 del ranking cuando contaba con tan solo 19 años de edad y eso hacía pensar que tendría una carrera memorable.

Sin embargo, con sus 6 títulos entre el ATP World Tour 500 Series y el ATP World Tour 250 Series, el atleta de ascendencia griega y malaya no es reconocido solo por su virtud deportiva.

El comportamiento de Kyrgios dentro y fuera de la cancha lo han convertido en el jugador más polémico del tenis actual.

Su mal carácter se intensifica por el hecho de que no tolera la derrota muy bien. Eso quedó muy claro recientemente en el ATP Cincinnati donde cayó ante el ruso Karen Khachanov 6-7 (3/7), 7-6 (7/4), 6-2, resultado que sacó lo peor del oceánico.

 

El show de Kyrgios

Luego de ganar el primer set en muerte súbita, ‘bad boy’ perdió el segundo de idéntica manera ante Khachanov, número 8 del mundo. Kyrgios sentado en su silla en la pausa anunció que al juez irlandés Fergus Murph que iba al baño, ante lo que el árbitro le respondió que no había tiempo.

Poco le importó al tenista de 24 años de edad, que se fue llevando dos raquetas bajo el brazo. Sin embargo, su destino no era usar el sanitario, según mostró la televisión.

Nick Kyrgios atravesó la puerta y en el mismo pasillo golpeó sus raquetas hasta romperlas, para luego recogerlas y volver a la cancha. Y su rabieta no culminó allí.

En la segunda manga Murphy había amonestado a Kyrgios por demorarse entre el primer y segundo servicio. Una vez culminado el culminado el juego en el que recibió el “time violation”, el australiano se sentó y empezó a despotricar contra el juez y  Rafael Nadal.

Comparando el tiempo que emplea el español en sacar, Nick Kyrgios dijo en voz audible: “Basura, una desgracia. Consígueme unas imágenes de Rafa (Nadal) jugando tan rápido. Si las encuentras, callo para siempre”. Luego de seguir con los insultos, repartió sus zapatillas al público y escupió en dirección a Murphy mientras salía del campo luego de negarse a estrecharle la mano.

«Tiene un gran talento, pero a veces la cabeza no está en el lugar correcto», aseguró Khachanov, un año más joven que Kyrgios y que logró acceder a los octavos de final del ATP Cincinnati  en suelo estadounidense.

Para Khachanov el trato con el australiano «es realmente difícil, no solo para mí, sino para todos. Tienes que tratar de manejarlo, entonces puedes tener posibilidades de ganar el partido”.

Luego de romper sus raquetas Kyrgios no se calmó | Captura de vídeo

 

Un payaso en la cancha

Que Kyrgios haya mencionado a Rafael Nadal en medio de su rabieta durante el partido ante Khachanov no es casualidad. Su antipatía con el español viene desde que éste hablara de su forma de jugar en una rueda de prensa tras el encuentro en segunda ronda de Wimbledon en el que se impuso 6-3, 3-6, 7-6 y 7-6.

El australiano estuvo a punto de golpear a contrincante en el pecho, y lejos de disculparse, el tenista se preguntó en rueda de presa “¿Por qué debería pedir perdón? Quería apuntar a propósito al pecho, sí».

La acción no pasó a mayores, ya que Nadal esquivó la raqueta pero perdió el punto.

“Estamos en un deporte que históricamente se ha basado en el respeto y en jugar de una forma limpia todo el partido”, dijo a su vez el actual número dos del ranking mundial.

“Le estamos ayudando a que haga cosas más raras o cosas especiales. Si vamos hablando de él todo el día y desde la ATP le hacen la promoción todo el día… Se sigue creciendo, tiene un gran talento, hay que promocionarlo y otras muchas cosas no hay que hacerlo», concluyó el español que aseguró que Kyrgios tiene potencial para ganar un Grand Slam.

La opinión de Nadal sobre que la ATP le hace mucha promoción Kyrgios por los motivos equivocados no es descabelladla.

El mismo ex jugador y actual director del torneo Moselle Opne, Julien Boutter, confesó en una entrevista a We Love Tennis  que Kyrgios “se convirtió en una verdadera atracción, sea lo que sea que diga que es original».

«Él es un personaje, te guste o no. Es un payaso, un jugador que le da oportunidades reales a un director de torneo en términos de comunicación y que hace que su evento sea popular”, indicó.

Para Boytter, el espíritu deportivo del australiano es de admirar y no pasa nada si rompe unas cuantas raquetas. Lo cierto es que Kyrgios ya no puede seguir protagonizando momentos polémicos en Cincinnati, ya que perdió en el partido de dobles junto a su nueva pareja, Stefanos Tsitsipas, que aprecia el carácter sarcástico de su compañero.