Pasaron casi 13 años desde aquel 22 de octubre de 2006. En el circuito de Interlagos, el español Fernando Alonso, con Renault, se consagraba campeón de la Fórmula 1 por segunda vez. Pero fue el séptuple campeón el que dio el mayor espectáculo.

Y para el alemán Michael Schumacher era un día demasiado especial: se trataba de su despedida de Ferrari, escudería con la que había conquistado nada menos que cinco títulos consecutivos entre 2000 y 2004. Schumy terminaba 4°, con récord de vuelta y una remontada espectacular. Fue una pena que no alcanzara el podio después de tantas jornadas gloriosas.

Más tarde, Schumacher volvió a competir, en un proyecto que no prosperó con Mercedes. Y su vida posterior cambió rotundamente a partir de un terrible accidente mientras esquiaba fuera de la pista, el 29 de diciembre de 2013, en los Alpes franceses. Al día de hoy, poco se sabe de su estado, mientras permanece internado en coma en su mansión de Ginebra.

Claro que el pasado martes, la familia Schumacher experimentó vivencias conocidas y muy sentidas. Mick, hijo de Michael y de Corinna (que estuvo presente), se subió a un Ferrari, el SF90 con la que la Scuderia participa en el Campeonato Mundial con Sebastian Vettel y Charles Leclerc, para una serie de ensayos en Sakhir, donde el domingo se disputó el Gran Premio de Bahrein ganado por Lewis Hamilton. Fueron 56 vueltas. Una eternidad. Una imagen simbólica muy esperada.

Con un mejor tiempo de 1m29s976/1000, firmado ante su madre Corina y su abuela, el piloto de 20 años de edad fue el segundo del día, por detrás del holandés Max Verstappen (Red Bull), que finalizó con 1m29s379/1000.

“¡Me divertí mucho hoy!” En el garage me sentí como en casa desde el primer momento porque estaba rodeado por muchas personas que me conocen desde que era muy chico», dijo Mick a la agencia ANSA. Y agregó sobre la Ferrari: «La SF90 es increíble por su potencia, pero también es bastante simple de conducir: por eso me divertí tanto. El aspecto que me impresionó mayormente son los frenos, muy potentes. Me parecía que podía frenar un poco más tarde, a tal punto que tenía la certeza de que el auto podría tomar la curva. Agradezco a Ferrari por la extraordinaria oportunidad que me dio y no veo la hora de conducir el Alfa Romeo el miércoles»

Actual campeón europeo de Fórmula 3, Mick Schumacher debutó en Fórmula 2 el pasado fin de semana, también en el circuito de Sakhir. Terminó octavo en la primera carrera y sexto en la segunda, logrando así sus ocho primeros puntos. Se ubica en la octava posición en la clasificación de pilotos.

Miembro desde este año de la filial de jóvenes de pilotos de la Scuderia, la Ferrari Driver Academy, Mick afrontaba hoy una segunda jornada de ensayos con Alfa Romero Racing, proveedor de motor del legendario equipo italiano.

Los tiempos de los 15 pilotos alineados por las escuderías de la Fórmula 1 y el proveedor de neumáticos Pirelli estuvieron limitados por la lluvia.

También participó en la sesión, con McLaren, el español Fernando Alonso, que abandonó la Fórmula 1 a finales de 2018 para convertirse en consejero técnico de la escudería británica. Fue 11° con 1m32s207/1000.