La muerte de Príncipe, un perro que recibió un disparo de unos 9 milímetros en medio de una discusión de su dueña con el hombre que le quitó la vida, tendrá castigo y quedará como un precedente judicial en favor de los animales.

Danilo Andrés Mosquera Ramírez, el juez 13 penal del circuito de Bogotá con función de conocimiento, condenó a 15 meses de prisión al piloto de motocicletas Juan Sebastián Toro, quien el 8 de marzo del 2015, a las 4:30 de la tarde, le disparó al perro.

El delito por el que lo condenó es disparo de arma de fuego sin necesidad o disparo de arma de fuego sin justa causa.

Además de la prisión, que podrá reemplazarse por una caución, el juez también lo inhabilitó para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo tiempo de la condena, le canceló el permiso de porte y tenencia de armas de fuego y ordenó que no se le conceda ninguna autorización para portarlas durante 20 años.

Ese domingo 8 de marzo, el deportista buscaba la casa de su tía en el barrio La Alhambra, en el norte de Bogotá, donde había sido invitado a un almuerzo familiar. La idea era pasar un rato agradable.

Mientras Toro ubicaba un sitio propicio para estacionar su camioneta Toyota gris doble cabina, Marina Isaza, una mujer que conducía justo detrás de él, hizo sonar la corneta insistentemente.

Así como ocurre en medio de los trancones de Bogotá, la ira salió a flote, y comenzó una discusión a la que, segundos después, se unió Arturo Isaza, hermano de la mujer, y quien se acercó para defender a su familiar. La discusión pasó a mayores, la pelea se volvió más candente y, en un hecho insólito, quien terminó pagando fue el perro de la familia Isaza, Príncipe, que iba con Arturo.

Los gritos y los insultos de parte y parte hicieron que Juan Toro sacara una pistola 9 mm de su vehículo y la accionara en contra del perro. El animal murió.

El incidente le cambió la vida a Toro, un hombre con una carrera prometedora. No solo perdió patrocinadores, sino que le tocó enfrentar un proceso penal.

Para Marina Isaza, la decisión marca un antecedente importante en el tema de los derechos para los animales en Colombia. “Me reconforta que un juez de la república condenara por el delito de disparo de arma de fuego sin necesidad, disparo que, como todos recordamos, le quitó la vida de mi querido Príncipe. Es mi deseo que este sea el antecedente que todos necesitamos para que sea protegida la vida de los que no tienen voz”.

El ex piloto de Dakar manifestó en su momento: Ofrezco disculpas, fue un acto en defensa, el señor utiliza el perro en contra mía y yo después de varios maltratos verbales y de recibir daños en el carro me bajo, que fue mi error, y en la segunda oportunidad me defiendo y disparo, desafortunadamente, contra el perro”.