Miguel Cabrera volvió a encender las alarmas. El sábado, en el choque de los Tigres de Detroit y los Orioles de Baltimore, el venezolano no pudo trotar a la primera base tras conectar un elevado a los jardines.

En su camino a la inicial se detuvo y llamó a los médicos, que de inmediato lo llevaron a los camerinos.

Más tarde el equipo informó que el designado presentó dolor en la rodilla derecha. Hasta ahora su condición es de observación día a día.

Cabrera, de 36 años, fue diagnosticado esta temporada con una lesión crónica en la rodilla. Es la misma que lo afectó en el juego del sábado. Hace unas semanas dio una entrevista en la que confirmó que ha estado jugando con dolor desde hace tiempo.

“Si vieron el reporte de la rodilla, todo el mundo sabe que estoy jugando con dolor. Me tenían que operar y eso es porque tengo una lesión dolorosa”, dijo en esa ocasión.

En 1.200 apariciones en el plato desde el comienzo de la temporada 2017, Cabrera tiene línea ofensiva de .273/.347/.405, una muestra de cómo lo han limitado las dolencias físicas en este lapso.

Entre 2003 y 2016 tuvo votos en cada una de las elecciones al MVP. Fue 10 veces al Juego de Estrellas, ganó do premios al  Más Valioso y se llevó siete trofeos del Bate de Plata.

El maracayero no estuvo en la alineación de Detroit este domingo.