Daryl Impey (Mitchelton), campeón de Suráfrica, se llevó la victoria en la novena etapa del Tour de Francia, este domingo en Brioude, al imponerse a su compañero de escapada, el belga Tiesj Benoot.

El pelotón, con los grandes favoritos a la victoria final y el actual maillot amarillo, Julian Alaphilippe, llegó retrasado más de 16 minutos, pero ese margen no causó grandes cambios en la parte alta de la general, que continúa encabezada por el corredor francés.

Alaphilippe sigue con una ventaja de 23 segundos sobre el segundo de la general, el italiano Giulio Ciccone, y con 53 de margen sobre el tercero, el también francés Thibaut Pinot.

Entre los grandes candidatos a lucir el amarillo en los Campos Elíseos el último día, el galés Geraint Thomas, vigente campeón del Tour, es el primer clasificado (quinto de la general, a 1:12), seguido por su compañero colombiano del Ineos, Egan Bernal (sexto a apenas cuatro segundos de Thomas).

Todo continuó, por tanto, igual en la batalla por el maillot amarillo, en un día de disfrute para los aficionados y en el que los favoritos vivieron casi una jornada de tregua.

Tras Impey y Benoot, el checo Jan Tratnik finalizó en tercer lugar, a unos 10 segundos, liderando un primer grupo de perseguidores en el que se encontraban principalmente los belgas Oliver Naesen y Jasper Stuyven. En una etapa de 170,5 kilómetros que transcurrió en un día soleado, 14 corredores se escaparon ya en el primer cuarto de hora y luego se unió a ese grupo de destacados el español Marc Soler.

El equipo de Alaphilippe, el Deceuninck, se dedicó a controlar a distancia la diferencia. «Era perfecto para nosotros. No había corredores peligrosos en la escapada, así que nos dedicamos a controlar», admitió Alaphilippe.

«Pasar el día vestido de amarillo es algo que te llega al corazón. He tenido quizás más apoyo del público, del habitual», celebró el corredor francés en el día de la fiesta nacional de su país.