En medio de una temporada casi impecable, el Manchester City se juega en el Etihad Stadium la joya de la corona, la Liga de Campeones, ante un Tottenham Hotspur que parte con ventaja de la ida, pero que tendrá que lidiar con la baja de Harry Kane y con un equipo volcado a por la victoria.

La versión conservadora y atemorizada del City que se vio en White Hart Lane la semana pasada desaparecerá. Pep Guardiola llegó a la eliminatoria con el miedo de que se le descontrolase, como le ocurrió contra el Mónaco hace dos años, y con el Liverpool la campaña pasada; pero ahora ya no podrá especular.

El 1-0 a favor de los Spurs, gracias al gol de Heung-min Son. obliga a que el equipo celeste se lance con todo a ganar. No de una manera loca, por supuesto, pero sí dominando y llegando a portería.

Todo esto podría haber cambiado si Sergio Agüero hubiera marcado el penalti del que dispuso en el nuevo estadio del Tottenham, pero aquel fallo puede tanto marcar el camino europeo del City como caer en el olvido si los celestes logran la remontada.

Para aguantar el resultado, el Tottenham partirá con la baja de Harry Kane, lesionado en el tobillo en un lance con Fabian Delph. No solo faltará el goleador del equipo, sino que Mauricio Pochettino perderá una pieza imprescindible para aguantar balones arriba, jugar de espaldas y distribuir pelotas a los extremos. Su puesto lo asumirá Lucas Moura, autor de un hat trick el fin de semana, caído a una banda, con Son como falso nueve.

Pocas novedades introducirá Pochettino, quien sabe que su tarea pasa por resistir y cazar a la contra a Guardiola, quien el año pasado no pudo remontar el resultado de la ida.

Entonces fue un 3-0 del Liverpool. Esta vez, el 1-0 invita al optimismo y, pese a estar envueltos en la pelea por la Premier League, la Champions es la joya de la corona en la que hay que darlo todo.

Guardiola puede prescindir del doble pivote de la ida y dejar solo en el medio a Fernandinho o a Gundogan, así como prescindir de Riyad Mahrez, desapercibido en la ida, para dar minutos a Bernardo Silva, uno de los mejores en la temporada Citizen.

La salida del doble pivote posibilitaría la entrada de Kevin de Bruyne, dejando a Leroy Sané listo para una posible incorporación en la segunda parte.

Los de Londres buscan sus segundas semifinales en la máxima competición continental, desde que las lograran en la campaña 1961-1962, cuando cayeron con el Benfica.

Guardiola afronta la que podría ser su primera semifinal con el City, después de caer primero en octavos y luego en cuartos. Puede ser, además, otro paso más hacia la consecución del póker de títulos. Llega la hora de la verdad para el City y la de aguantar para el Tottenham.