A Génesis Romero todos la conocen como la deportista que se enfrentó con Rafael Lacava. Para resumir la anécdota, la atleta carabobeña le reclamó por redes sociales al gobernador de esa entidad que dejara de hacer propaganda con sus logros deportivos, a los que nada había aportado.

Pero Romero es mucho más que eso. De entrada, es una de las apuestas más fuertes de la delegación venezolana que competirá en los Juegos Panamericanos de Lima. Tanto, que la asoman como posible ganadora de medalla de oro.

Génesis Josianne Romero Fernández nació el 6 de noviembre de 1995, tiene 23 años de edad, mide 1,76 metros de estatura y se especializa en 100 metros con vallas, aunque también ha competido en salto largo.

En la prueba de velocidad fue ganadora de la medalla de oro en los Juegos Suramericanos de Cochabamba 2018. Su mejor marca personal en la distancia es de 13.08 segundos (récord nacional).

Romero será una de las esperanzas más fuertes de conseguir medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Lima 2018, pues su carrera deportiva ha venido en ascenso.

Su primera gran competencia, los Juegos de Alba en Barquisimeto, estado Lara en 2011, cuando quedó en el tercer lugar de los 100 metros vallas (14.74) y sexta en el salto largo (5.40 m).

En 2012 regresó a Barquisimeto para el Campeonato Iberoamericano, en el que se ubicó novena en los 100 metros vallas (14.17) y quinta en el salto largo (5.82 m),  y en el Campeonato del Mundo Junior de Barcelona, España, quedó de 42a en los 100 metros con obstáculos (14.42).

Romero participó el mismo año en el Campeonato Sudamericano sub-23 en São Paulo, Brasil, donde se llevaría la medalla de plata en los 100 metros valla (14.58), quedaría en el relevo 4×100 (46.61) y quinta en el salto largo (5.60 metros). Finalmente, en el Campeonato Juvenil Sudamericano de Mendoza, Argentina, se llevaría la medalla de oro en los 100 metros con obstáculos (76,2 cm) con tiempo de 14, 32 segundos.

Ritmo lento. El éxito tardaría tiempo en aparecer, pero Romero no se rindió y en 2013 participó en el Campeonato Sudamericano de Cartagena, el Panamericano Junior de Medellín y los Juegos Bolivarianos de Trujillo, Perú.

En territorio colombiano alcanzaría una presea de plata, dos bronces, un cuarto lugar y un quinto puesto, y quedó quinta en territorio inca, todo esto entre los 100 metros vallas, el salto largo y el relevo 4×100.

En 2014 Santiago de Chile y Eugene (EE. UU.) la verían tener un desempeño modesto, pero sin salirse del Top 10, y finalmente en Montevideo ganó una nueva medalla dorada en los 100 metros con obstáculos, en el Campeonato Sudamericano sub-23, en el que también alcanzó la plata en el relevo 4×100 metros y la quinta casilla del salto largo.

Fue el ritmo que mantuvo hasta 2017, cuando resultó campeona de los Juegos Bolivarianos de Santa Marta.

En la continuación del ciclo olímpico revalidó su título en los Juegos Suramericanos de Cochabamba 2018, tanto en los 100 metros con vallas como en el relevo 4×100 m. Bajó el ritmo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, al quedar cuarta (100 metros vallas) y sexta (relevo 4×100 m).

Este año va con todo. Ya compitió en el Grand Prix Suramericano Pedro Gálvez Valverde, en Lima, Perú, donde se llevó la dorada en los 100 metros vallas y fue quinta en el salto de longitud.

Precisamente la capital peruana puede brindarle la oportunidad de redimirse en unos Panamericanos, ya que en la cita de Toronto 2015 quedó en la posición 15 en su especialidad de la carrera con obstáculos.