El incombustible Joaquín Sánchez brilló con un doblete en la victoria del Betis (2-1) frente a un Huesca ya descendido, en un choque sin ritmo, pero que se animó al final con el mayor empuje de los béticos, que, pese a ganar, se quedan de forma matemática sin opciones europeas por el triunfo del Athletic. En un duelo casi sin nada en juego, pues esas posibilidades del Betis eran remotas, Joaquín adelantó a su equipo a los 22 minutos con un cabezazo a centro de Junior y, ya en la segunda mitad, el venezolano Juanpi Añor empató de penalti, aunque el veterano jugador portuense evitó una decepción aún mayor para su afición con un golazo en el último minuto del tiempo añadido. Sevillanos y altoaragoneses se medían en un duelo casi sin nada en juego por las casi inexistentes opciones europeas de los locales, pues necesitarían una rara carambola, y el descenso del Huesca consumado la pasada jornada (2-6 ante el Valencia), sin más presión que dar una buena imagen en los dos últimos partidos de una campaña aciaga, y en el caso del Betis en su despedida, además, del Villamarín.

Con varios cambios en los onces, con los béticos Mandi, William Carvalho o Jesé y los azulgranas Mantovani, Rivera, Musto o el meta Santamaría en los banquillos, al choque le faltó, por ello, más intensidad y ritmo desde el principio.

Al Huesca, débil y sin claridad en ataque, le costó reaccionar, pero cerca del descanso pudo empatar en un despeje que Marc Bartra casi mete en su portería y, a la salida de ese saque de esquina, al enviar Gonzalo Melero un balón al poste izquierdo de Joel Robles.

En la reanudación, los oscenses mejoraron y salieron con más rapidez en sus contados ataques ante un Betis que continuó carente de ritmo, lo que propició que el equipo dirigido por Francisco Rodríguez aprovechara una acción del venezolano Juanpi Añor, el más vertical del Huesca, para hacer el 1-1 a los 10 minutos.

Fue una jugada con suspenso, pues el árbitro primero le amonestó al entender que había simulado ser objeto de penalti por parte del marroquí Zou Feddal, pero, avisado por el VAR y tras consultar la pantalla de TV de a pie de campo, decretó cuatro minutos después una pena máxima que convirtió el propio Juanpi.

Al Betis, por profesionalidad, no le quedó más remedio que apretar y fruto de ello generó varias oportunidades en las que no atinaron Tello ni Loren, éste después de un jugadón con centro de Joaquín que remató casi en la boca de gol en el 68, pero emergió Jovanovic, providencial, para salvar casi de milagro el gol.