No son grandes invitados a la fiesta de la Copa Libertadores de 2019, pero Deportivo La Guaira de Venezuela y Real Garcilaso de Perú buscarán dar la sorpresa desde hoy cuando se enfrenten en Caracas por la primera fase del torneo.

Con varios refuerzos, ambos conjuntos intentarán sacar un resultado que les permita sentenciar la llave a su favor en el partido de vuelta, que se disputará el 29 de enero en la altura de Cusco, de3.400 metros sobre el nivel del mar. Los venezolanos incorporaron al meta argentino Mario Santilli y al ariete colombiano Luis Carlos Cabezas. También, al defensor criollo Jean Franco Fuentes y a un viejo conocido de la casa, el volante Arquímedes Figuera, quien volvió procedente del Universitario de Deportes de Perú.

«Veo al equipo bastante completo, hay jugadores de la cantera que son muy talentosos, y creo que tenemos plantilla suficiente como para pelear el Apertura y la Copa Venezuela, y además hacer un buen papel en la Libertadores», dijo Fuentes, citado por el sitio web del club anaranjado.

Tras una buena campaña, La Guaira cayó en la final del Torneo Clausura-2018 frente al Deportivo Lara, que posteriormente perdería la final absoluta ante el Zamora.

Con su experiencia en canchas peruanas, Figuera afirma que el Garcilaso suele hacerse «bastante fuerte» en condición de local, por lo que el choque de este miércoles será clave para avanzar a la siguiente ronda.

«Por eso debemos estar tranquilos a la hora de jugar, y esperar que sus dificultades queden en evidencia para hacerles daño», comentó el mediocampista.


Cuestión de altura. Los cusqueños pretenden reivindicarse con su afición tras finalizar en el noveno puesto del Torneo Clausura peruano 2018. Para ello, el equipo dirigido por el chileno Héctor Tapia contrató a hombres como el volante austral Reimond Manco, el uruguayo Pablo Míguez y el delantero argentino Danilo Carando, quien regresa a la plantilla.

«Este es un equipo grande que pelea todo y tiene todo bien planificado», declaró Manco a la prensa, dando un parte de buena adaptación a la altura.

La Guaira se tomó muy en serio la cuestión de la altitud, al realizar parte de su pretemporada en Bolivia.