El foco de la rueda de prensa de Rafael Dudamel en el estadio Olímpico de Caracas fue la renuncia de Josef Martínez a la selección mientras el yaracuyano sea el técnico de la Vinotinto. El ex portero se mostró “sorprendido” por la decisión del artillero del Atlanta United.

“Me sorprendió la carta porque teníamos la suficiente comunicación y madurez para hablarlo. Tomé esta decisión y no me llames más, lo iba a entender. Ojalá la vida me regale la oportunidad de poder tenerlo y conversar”, explicó Dudamel de entrada.

“Entiendo que hay situaciones que se deben manejar puertas adentro. El caso de Josef Martínez me ha sorprendido y entristecido porque si a algo le pongo empeño es a atender al ser humano”, subrayó el DT.

“Cuando (Martínez) ha manifestado maltrato psicológico en su carta, me ha hecho reflexionar. ¿A qué llamamos maltrato psicológico? Si no jugar siempre es maltrato psicológico, entonces todos los entrenadores maltrataríamos”, explicó.

“Llamarlo maltrato psicológico por no jugar es faltarle el respeto a sus compañeros. Ocuparme a atender exclusivamente a un futbolista que solo lo obtiene siendo titular, es algo que no puedo hacer”.

Dudamel aseguró que antes de que Martínez divulgara la comunicación habló con el atacante un par de veces. En una le manifestó que no quería ser convocado para los amistosos de septiembre, octubre y noviembre; y tres días antes de hacer pública su renuncia también lo llamó para saber el alcance de la lesión y, según el estratega, conversaron “con tranquilidad y respeto”.

No hay crisis. Pese a la decisión de Josef, Dudamel descartó una crisis en el seno de la selección. “Para tomar decisiones analizo lo deportivo y hasta ahora no hay crisis deportiva. Respeto las opiniones, narraciones, comentarios o columnas en cuanto a lo futbolístico”.

“El grupo está tranquilo producto de la familiaridad que reina siempre en la selección. En el interior hay tranquilidad, armonía, respeto y lealtad, valores que en una selección que aspira al Mundial no deben faltar”, agregó.

Sobre su relación con los dirigentes de la FVF, el seleccionador la calificó de “profesional” y de “buena comunicación”, aunque admitió que “como en toda empresa es imposible mantener un acuerdo permanente”.

Con respecto al partido de este jueves ante Bolivia, el timonel reconoció que es una ocasión “muy especial” por enfrentar a César Farías, a su juicio, “uno de los técnicos más influyentes en el desarrollo del fútbol nacional”.