La delegación de Brasil, una de las más numerosas en los Juegos Panamericanos de 2019 con más de 600 deportistas, llega a Lima con la intención de superar el listón que se impuso al ganar el mayor número de medallas en la edición de Río de Janeiro 2007.

Con el objetivo puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el Comité Olímpico Brasileño (COB) buscará batir en Lima el récord de 157 medallas: 52 de oro, 40 de plata y 65 de bronce, obtenidas con la participación récord de 660 deportistas.

El número máximo de preseas doradas para Brasil en su historia de Juegos Panamericanos fue precisamente en Río de Janeiro 2007.

Desde esos Panamericanos Brasil se ha mantenido en la tercera posición del medallero general. Y repitió ese desempeño en Guadalajara 2011 y Toronto 2015, en cada una con un total idéntico de 141 medallas.

En la última edición, Brasil terminó detrás de Estados Unidos y Canadá con 41 preseas de oro, 40 de plata y 60 de bronce.

El mejor desempeño de Brasil fue en Sao Paulo 1963, cuando alcanzó la segunda posición en el medallero con 52 medallas: 14 doradas, 20 plateadas y 18 de bronce.

Brasil ocupa la cuarta plaza en la clasificación general con 1.207: 328 de oro, 359 de plata y 520 de bronce.

Para Lima, el COB ha evitado dar una proyección de medallas, pero analistas deportivos consideran que la cosecha estará entre 48 y 52 medallas de oro, y disputará el segundo lugar del medallero con Canadá y Cuba.

Cinco deportes, natación, judo, vela, atletismo y gimnasia, deberán entregar para Brasil entre 26 y 30 oros.

Ese cálculo puede variar si Estados Unidos decide enviar a sus primeros equipos de atletismo y gimnasia.

En otros deportes, como piragüismo, tenis de mesa, esgrima, ecuestres, tenis, tiro, tiro con arco, triatlón, patinaje, bolos, el debutante skate y surf el COB espera arañar 8 oros.

Las preseas doradas, casi seguras, deberán ser las de Ygor Coelho (badminton), Henrique Avancini (ciclismo de montaña), Ana Sátila e Isaquías Queiroz (piragüismo), Fernando Reis (halterofilia) y Hugo Calderano (tenis de mesa).

Otra opción es el gimnasta Arthur Zanetti, oro en los Juegos Olímpicos de Londres y plata en los de Río de Janeiro en la modalidad de anillas, y el palista Queiroz, que en esas justas se convirtió en el primer brasileño en ganar tres medallas en un mismo certamen: dos de plata y una de bronce.

En los deportes de contacto, Brasil buscará el protagonismo y por lo menos cuatro medallas de oro en la lucha olímpica, kárate, taekwondo y boxeo, en los que el país tiene tradición, aunque con el favoritismo del judo.

Ya en los de conjunto, la selección “Canarinha” será la gran ausente de los torneos de fútbol masculino y femenino, en los que Brasil acumula tres oros con las mujeres y cuatro con los hombres, que no consiguieron clasificarse a los Panamericanos en el último Sudamericano Sub’20 de Chile, disputado a comienzos de año.

La selección femenina, a pesar del título de la Copa América de Chile 2018, garantizó su cupo para el Mundial de Francia 2019 y para Tokio 2020, pero las plazas a los Panamericanos quedaron con Argentina, Colombia y Paraguay, que se sumarán a la formación anfitriona,

Brasil espera al menos tres oros en otros deportes de conjunto como el balonmano masculino y femenino, el polo acuático masculino, el voley playa, voleibol, en el que presentará su equipo principal de mujeres y deberá ir con uno reserva en hombres.