Los Navegantes del Magallanes son una divisa completamente distinta desde que Luis Dorante asumió la conducción del equipo hace siete juegos, un período que abarca una semana y que incluye ni siquiera una derrota.

Dorante aseguró el lunes 12 de noviembre, al ser nombrado como piloto, que contaba con las piezas para revertir el mal momento de los turcos, que tenían foja de 11-14 bajo el mando de su antecesor Omar Malavé.

Los hechos demuestran que tenía razón. Aunque quizás los propios peloteros estén reaccionando por vergüenza deportiva, luego que el capitán Endy Chávez admitiera que la culpa de los tropiezos no era Malavé, y se debía a la falta de ejecución de los jugadores.

En la anterior administración cometieron 36 errores en 25 choques, contra cinco solamente en esta racha de siete lauros, un lapso en el que únicamente han permitido una carrera sucia.

El pitcheo también ha mejorado, con el grandeliga Henderson Álvarez al frente. El derecho tuvo su mejor presentación precisamente en la semana recién finalizada, consiguiendo su primera victoria con el uniforme de los bucaneros. Y el staff en general ha mejorado drásticamente.

Los filibusteros tenían 6.29 de efectividad colectiva durante el mandato de Malavé. En los siguientes siete duelos le han dado un mejor desempeño a Dorante, con 2.78 de promedio en 55 innings, recorrido en el que han recibido solamente 17 anotaciones.

La tropa cabrialense amaneció este lunes con récord positivo, en el segundo lugar de la tabla de posiciones, con marca de 18-14 y a dos juegos y medio de la vanguardia, en poder de los Cardenales de Lara, su víctima dominical y su rival para empezar este martes la segunda mitad de la ronda eliminatoria.