No son hijos de la misma madre. Uno es de Aragua y el otro de Miranda. Uno nació el 5 de enero de 1989, mientras que el otro lo hizo el 21 de agosto del mismo año. Estas son algunas de las particularidades que diferencian a Eduardo Escobar y a Ehire Adrianza, dos de los protagonistas en el triunfo que obtuvieron ayer los Mellizos de Minnesota 7-2 frente a los Medias Blancas de Chicago.

Sin embargo, existen otras características que, como si se tratara de un cordón umbilical, han mantenido a Escobar y a Adrianza unidos a lo largo de sus crecimientos como profesionales en el beisbol, tal y como lo hacen los gemelos en el vientre de la progenitora.

Escobar y Adrianza, campocortos originalmente, pero calificados para desempeñarse en cualquier posición del infield y también en los jardines, dieron sus primeros pasos en Venezuela con los Tiburones de La Guaira y luego ambos fueron canjeados juntos a los Caribes de Anzoátegui.

El destino se encargó de separarlos más adelante cuando Escobar fue traspasado a los Tigres de Aragua, pero el mismo destino los volvió a juntar ahora en el conjunto de Minnesota, en el que desde el año pasado se han convertido en pilares en la alineación del manager Paul Monitor. Ayer lo volvieron a demostrar con una sobresaliente actuación con el madero.

El oriundo de Maracay conectó su decimosegundo cuadrangular de la campaña, productor de dos anotaciones, mientras que el nacido en Guarenas aportó su segundo vuelacercas, que sirvió para fletar su novena rayita.

La primera semana de junio para Escobar ha sido tan productiva que, tras la jornada de ayer, acumula 4 jonrones y 12 carreras empujadas en 7 juegos. Además su average en el lapso es de .423 y totaliza también 5 dobletes, para ponerse a liderar este departamento en todas las Grandes Ligas con un total de 24 en la temporada.

Para Escobar este rendimiento le sirvió para retomar el alto ritmo ofensivo que tuvo en el primer mes y medio de torneo, pero que sufrió un bajón hacia finales de mayo; tanto, que su average en ese calendario fue de .241, muy discrepante del .308 que bateó en abril.

Adrianza, por su parte, ha tenido una actuación más discreta, aunque no menos importante para la causa de los Mellizos, que igualaron el segundo lugar de la División Central de la Liga Americana, pero todavía con récord negativo de 27-32.

El polivalente jugador de 28 años de edad ha sido de gran utilidad ante la ausencia del dominicano Jorge Polanco y, a pesar de que su promedio ofensivo se exhibe bajo (.236), su aporte ha sido clave, sobre todo en los últimos ocho juegos disputados, en los que ha conectado de hit en al menos cinco de ellos y registra un par de cuadrangulares, amén de cuatro remolcadas.

Otro de los jugadores que ha respondido a la confianza del manager Molitor y que ayer fue junto a Escobar y Adrianza figura en la victoria es el dominicano Eddie Rosario, quien terminó el compromiso con tres fletadas y su jonrón 14 de la zafra.

Por los Medias Blancas, vieron acción un trío de venezolanos, entre los que sobresalió el receptor Omar Narváez con doble y sencillo en tres turnos. José Rondón cubrió el campocorto y terminó con un imparable en tres oportunidades, mientras que el antesalista Yolmer Sánchez se fue en blanco con un ponche, después de cuatro visitas al plato.


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