En ocasiones, las jugarretas de los scouts y agentes se pueden medir por los centímetros de la estatura de un pelotero. Registrar más talla de lo que dicta la cruda realidad es un ardid para vender mejor a una promesa ante una organización. Y aunque el ojo sepa que las medidas no concuerdan con la figura, es muy probable que los números no tengan una modificación por los siglos de los siglos.

Por eso es válido que alguien incrédulo se pregunte: ¿José Altuve mide 1.68 metros como sugiere el portal baseball-reference, la sagrada escritura del beisbol, avalada por las mayores? Quién sabe si el recordado Humberto “Beto” Perdomo tuvo un impulso para hacer la vida más divertida, y es probable que haya sido así por las características que tenía su personalidad, pero un día se atrevió a medir al camarero y también al utility Alexi Amarista.

En el desternillante video, en el que los managers Julio Franco y Carlos García también tenían un papel de animadores, Beto afirmó que la estatura de Altuve sin zapatos –pues también se atrevió a descalzarlo- era de 1.64. Ojalá en el beisbol de 1920 y 1930 hubiesen existido personajes tan vivales e imprudentes como Perdomo que tuvieran la osadía de calcular el tamaño del jardinero Hack Wilson, la atracción de por aquel entonces.

Como Altuve, Wilson está registrado en baseball-reference con 1.68 metros. No es la única coincidencia que comparten. Ellos son los peloteros más pequeños en demostrar suficiente poder para tener temporadas de más de 20 cuadrangulares. Eso va en contra de la naturaleza y lo que se considera común.

Wilson pegó 21 vuelacercas en 1926, 30 en 1927, 31 en 1928, 39 en 1929, 56 en 1930 y 23 en 1932. Incluso posee el récord absoluto de más carreras impulsadas en una campaña con 191, en 1930. Ese don de sacar la bola lo llevó al Salón de la Fama de Cooperstown en 1979. Altuve no ha mostrado tanto poder para tener números como el antaño pelotero; no obstante, ha largado 24 bambinazos en las últimas dos campañas.

La diferencia entre ambos es que Wilson nunca pudo enseñar su poder en una postemporada, aunque tuvo dos oportunidades. La de él era una época diferente, pues solo existía la Serie Mundial, nada de lides divisionales o por el campeonato de un circuito. Altuve sí ha logrado sorprender a octubre.

El camarero de los Astros de Houston aporreó a los Medias Rojas de Boston, en la Serie Divisional, con 3 jonrones. Contra los Yanquis de Nueva York, por el banderín de la Liga Americana, la sacó 2 veces. Y en la Serie Mundial, frente a los Dodgers de Los Ángeles, ya atesora un batazo de cuatro esquinas. Posee 6 en total.

Con la serie iguala a una victoria y el desmedido deseo de ser campeón  Altuve y los siderales recibirán esta noche, a las 8:00 pm, a los californianos en el Minute Maid Park, en Houston.

Lance McCullers Jr. (7-4, 4.25 de efectividad) será el abridor de los dueños de casa, mientras que el japonés Yu Darvish (10-12, 3.86) iniciará por los visitantes y tendrá la misión de evitar que Altuve siga creciendo a punta de cuadrangulares. De todas maneras, el venezolano ha estado a la altura: en toda la postemporada su promedio de bateo es de .360; tal guarismo debería ser su verdadera estatura.

EL DATO

Con los 6 jonrones que tiene en los playoffs Altuve igualó el récord para un venezolano. El primero en lograrlo fue Pablo Sandoval, en 2012