El base Stephen Curry fue el líder encestador de los Warriors de Golden State con sus 37 puntos en el segundo partido de las finales de la Conferencia Oeste, que ganaron 114-111 a los Trail Blazers de Portland.

El astro de Golden State, equipo campeón de la NBA en las últimas dos ediciones, dijo tras el partido que había vivido una «noche perfecta».

Y no se refería solo a la victoria, que puso a los Warriors con ventaja de 2-0 en la eliminatoria al mejor de siete.

También lo decía por su hermano, Seth, que es ficha de Portland. El jugador reserva de los Trail Blazers completó el jueves su mejor partido de playoffs.

«Estoy seguro de que nuestros padres estarán muy nerviosos por todo lo que ocurrió en el campo con Seth, que hizo un gran partido, con una defensa excepcional», destacó Curry, que también sufrió el marcaje de su hermano, a quien definió como «una mascota que te persigue por todos los lados».

Seth, a un minuto y tres segundos para concluir el partido, anotó un triple que dio a los Trail Blazers la última ventaja que tuvo, 110-111, que de no haber sido por la clavada de Kevon Looney y la canasta de Draymond Green lo hubiese dejado como gran héroe.

«Ha sido la experiencia más divertida y me pareció que nunca había jugado contra él», manifestó Stephen Curry. «Él hizo un gran partido».

El mayor de los hermanos Curry destacó que sus padres habían hablado de todo lo que significaba ver a los dos hijos enfrentarse en las finales y ser los primeros hermanos que lo hacen en la historia de la NBA.

«Los dos últimos partidos han sido, probablemente, todo un cúmulo de nervios para ellos, pero esta noche para mí fue la perfección, porque mi hermano jugó bien y nosotros ganamos», agregó Curry.

En medio de la emoción del momento Curry lamentó la ausencia de Kevin Durant, que se supo será más larga de lo planificado.

«Sabemos que necesitamos a Kevin (Durant) con nosotros, pero ahora hemos podido ganar sin su presencia y eso nos va a permitir viajar a Portland con mucha menos presión», agregó.