Los Raptors de Toronto estaban contra la pared en la final de la Conferencia Este de la NBA. Estaban en desventaja de 0-2 ante los Bucks de Milwaukee cuando la serie se mudó a su casa, en el Air Canada Center.

Y cuando más lo necesitaban los Raptors apareció su astro, Kawhi Leonard, para devolverlos al triunfo ante su gente. El marcador en el partido del domingo terminó 118-112.

Leonard marcó 36 punto ante el equipo liderado por Giannis Antetokounmpo, que bajo su marca solo pudo encestar 12 tantos.

Pero más allá de su brillante actuación en la cancha, todos los ojos voltearon hacia él con temor por una molestia en la pierna izquierda. Fue una dolencia que arrastró desde el primer cuarto y se hizo más evidente al final del partido.

Pero el alero nacido en California hace 27 años no cree que haya tiempo para perder en lesiones sin importancia: «Estoy bien. Solo voy a seguir luchando. Voy a estar jugando «, dijo.

También su técnico, Nick Nurse, cree que no hay de qué preocuparse y estará listo para batallas por igualar la serie ante Milwaukee: “Creo que está bien. Fueron muchos minutos, pero creo que está bien”.

Leonard, que juega su primer año con esta camiseta y no ha dicho si renovará su contrato para la próxima temporada, estuvo en la cancha por 52 minutos. Eso es una marca en su carrera de siete temporadas en la NBA.

El cuarto duelo entre Raptors y Bucks se jugará este martes a las 8;30 pm, hora de Venezuela. También será en Toronto.