Cada mañana los argentinos se levantan acostumbrados a escuchar malas noticias, relacionados con subidas de la inflación o devaluación del peso, aunque este viernes en las televisiones la protagonista ha sido una selección de baloncesto que está a un partido de ser campeona.

«Una alegría después de tanto malestar que estamos pasando», aseguró a Efe Sebastián Campagnoli con unas palabras que resumen el sentimiento de un país que vibró con la enésima hazaña de la selección de baloncesto, que incluso sin su generación dorada fue capaz de derrotar a Francia en semifinales del Mundial de China.

El colofón llegará el domingo, cuando se jueguen el oro con España, una ocasión para la que este vecino de Buenos Aires estará «a pleno» con su familia, al igual que hizo hoy, y convencido de que va a celebrar una victoria de la Albiceleste abriendo una botella de la bebida patria, el Fernet.

Mucha alegría en Ferro. En el barrio porteño de Caballito se encuentran las instalaciones del club Ferro Carril Oeste, donde este viernes se respira una aire de satisfacción que tiene un nombre y apellido: Luis Scola. El mejor jugador de las semifinales y líder indiscutible del grupo inició su carrera en este equipo antes de dar el gran salto a España.

Durante los tres años que jugó para Ferro coincidió con Rodolfo Rivero, masajista del club durante 40 años y quien hoy vivió con más emoción si cabe el choque.

«Te dan ganas de llorar, porque verlo de chiquito y ahora que representa al país te da tantas emociones lindas. Es lo más grande, no solamente Scola, todo el equipo», aseguró a Efe.

Durante su dilatada carrera vinculada al deporte conoció a muchos de los que están tan cerca de la gloria, como el seleccionador, Sergio ‘Oveja’ Hernández, a quien en sus inicios vaticinó una carrera exitosa.

«Me dice: ‘¿Qué le parece mi equipo?’, y le digo, usted tiene muchas condiciones, dentro de unos años no lo voy a ver más, y me dice ‘¿Por qué?’, porque va a estar dirigiendo afuera».

Confianza en el título. Para el domingo no tiene dudas, Argentina levantará la copa del mundo mientras él y sus amigos aprovechan la ocasión para «comentar, disfrutar, reír y gritar».

Ferro representa para muchos el pasado, presente y futuro del deporte, ya que de este club saldrán muchas de las nuevas estrellas, un sueño para el que luchan duro chicos como el hijo de Martín Metzger, quien este año debutará con el primer equipo del club mientras su padre, al igual que hoy, lo espera pacientemente en la cafetería del club.

«Muy lindo ver ganar a Argentina, una sorpresa para nosotros, evidentemente, pero no tanto para ellos porque estaban confiados, con ganas de jugar y con ganas de competir», destacó Metzger antes de vaticinar una victoria ante España que espera celebrar esquiando con su familia.