La Juventus se impuso 1-0 al Parma este sábado en el partido que abrió el telón de la temporada en la Serie A italiana, aunque no mostró un juego convincente.

Con la ausencia de su nuevo entrenador, Maurizio Sarri, que sufre una pulmonía, la Juve se estrenó con un triunfo en busca de un noveno título consecutivo, pero está lejos del juego seductor que pretenden ofrecer este curso.

Sarri explicó durante la pretemporada que haría falta tiempo para que sus nuevos jugadores se adaptasen a sus principios de juego, y este sábado quedó patente lo acertado de su predicción.

Porque, más allá de algunas buenas combinaciones entre Cristiano Ronaldo y Gonzalo Higuaín, titular por delante de Paulo Dybala, y de una posesión de balón a menudo estéril, la Juventus no mostró gran cosa.

El único gol del partido lo anotó el central Giorgio Chiellini, capitán de la Juventus, en el minuto 21 al desviar la trayectoria de un disparo previo del brasileño Alex Sandro.

Cristiano Ronaldo protagonizó poco después una de las mejores acciones del partido, pero su gol fue anulado debido al VAR. La anulación fue por un milimétrico fuera de juego.

Tras la pausa, los turineses no pasaron apuros, pero lo apretado del resultado mantuvo la incertidumbre hasta el final. Entre las elecciones de Sarri se destacó la titularidad del francés Blaise Matuidi, que figuraba entre las posibles bajas según la prensa deportiva italiana.

Otro jugador francés, el recién fichado Adrien Rabiot, solo disputó la última media hora del partido. De Ligt, fichado por 75 millones de euros, se quedó en el banco. Y Ramsey, lejos del 100%, no estaba convocado.

El 11 del equipo turinés se asemejó mucho al de la temporada pasada, con la salvedad de Higuaín, cedido al AC Milan y al Chelsea.