Una profunda crisis social define la Venezuela de Nicolás Maduro. Tras seis años gobernando, el país se cae a pedazos en la actualidad. Todos los sectores se encuentran atravesando situaciones críticas, y la salud no se escapa como de las peores caras de la problemática del país, así lo reseña ABC.

El deterioro de los centros de salud públicos es una muestra de la mala gestión. Salas de operaciones permanecen sin aire acondicionado, con equipos averiados y sin condiciones óptimas. La crisis se ha acentuado hasta el nivel de no tener anestesia para realizar las intervenciones, pero Maduro insiste en que Venezuela no necesita ayuda humanitaria, la cual califica como una “excusa” para una intervención.

El secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud, Pablo Zambrano, insiste en que la salud debería “ir más allá” de la política. “Es un derecho humano que ha sido violentado por falta de autoridades y vemos las consecuencias”, manifestó.

Una de las muestras del grave deterioro es el Hospital Infantil de Caricuao, en Caracas, donde solo 20 de 110 camas se encuentran operativas y los quirófanos permanecen sin condiciones óptimas para trabajar. Esta institución es una muestra de lo que viven la mayoría de los hospitales en el país. Sin embargo, Maduro sigue negando ante el mundo la crisis humanitaria en Venezuela.

Lea más aquí.