Las sanciones financieras impuestas por el gobierno de Donald Trump a los bonos de Venezuela y de Pdvsa le complican aún más el panorama económico al gobierno de Nicolás Maduro. Le reduce la capacidad de hacer otras operaciones para obtener financiamiento y le hace aumentar la dependencia a actores como China y Rusia, sostienen analistas.

El decreto firmado por el gobierno de Trump prohíbe a los estadounidenses comprar o vender nuevas emisiones de deuda venezolana. También impide que se negocie con ciertos bonos existentes del sector público, así como el pago de dividendos al gobierno nacional.

“Las sanciones de Estados Unidos están enfocadas en impedir que el gobierno asuma nuevo endeudamiento, pero también le va a dificultar realizar otras transacciones que venían haciendo para obtener más recursos, como la venta de oro y las operaciones de reingeniería financiera”, aseguró el economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica.

Insistió en que un banco estadounidense o cualquier otro que tenga operaciones en Estados Unidos difícilmente va avalar o hacer una transacción que involucre al gobierno venezolano. Aunque no haya un documento que lo prohíba, preferirán no retratarse con autoridades sancionadas.

Ante este panorama, al gobierno se le hace más difícil obtener los 2,9 millardos de dólares necesarios para cumplir con los compromisos que debe cumplir en lo que queda de año y probablemente deba ir con Rusia, China u otro aliado a pedir ayuda.
“En el caso de Rusia, el músculo financiero es limitado frente a lo que necesita Venezuela. China pudiera dar el dinero, sin embargo, ellos le han venido exigiendo más garantías al gobierno. Piden que haya cambios en las políticas económicas y en el manejo de las empresas mixtas”, agregó Oliveros.

Añadió que si el gobierno se niega a hacer los cambios y China decide no prestar el dinero, la opción que les queda a las autoridades es reducir más las importaciones, para tener con qué pagar, u optar por hacer default.

“Yo pienso que antes de incumplir con los pagos, por lo menos los de este año, el gobierno va a preferir recortar más las importaciones. El problema es que esto tiene un alto costo político. Ese va a ser un dilema que enfrentará Nicolás Maduro  en las próximas semanas”.

Añadió que para poder cerrar la brecha, deberán contraer 50% las importaciones, el doble que en el primer semestre del año. “Una contracción de esa magnitud provocará más escasez, desabastecimiento, alza de la inflación y del dólar en el mercado paralelo. En pocas palabras, agudizará la crisis social”.

En el más reciente informe de Torino Capital, el economista Francisco Rodríguez, coincidió en que entre pagar la deuda o recortar importaciones, es probable que el gobierno opte por lo segundo. “Es posible que ante esta decisión las autoridades venezolanas decidan que los efectos negativos de un incumplimiento desordenado de la capacidad de Pdvsa de generar ingresos de exportación, son peores que los efectos contractivos de nuevos recortes de importaciones”.

Coincidió en que las sanciones pueden empujar al gobierno hacia la esfera de influencia de China y Rusia que pudieran ofrecerse como fuentes alternativas de financiamiento.  

Rematando bienes. La economista Tamara Herrera, de Síntesis Financiera, coincidió en que las sanciones le reducen el margen de maniobra al gobierno para obtener financiamiento, y advirtió que ante la necesidad de recursos, las autoridades pueden optar por hacer transacciones con otros actores, que terminen perjudicando al país.

“Hay un alto riesgo de que se terminen rematando activos o se establezcan relaciones comerciales típicas del colonialismo”.
La especialista cuestionó la forma en la que Maduro respondió a las sanciones el viernes. “No tiene sentido decir que va a llamar a los tenedores de bonos, para qué. Eso no es más que retórica. Son respuestas que da para sus seguidores en el país, para afuera la actitud será otra”.
 
LA CIFRA:
76% han caído las importaciones en los últimos cinco años, lo que ha causado una profunda contracción económica, afirmó Torino Capital.
  
REACCIONES:

Evo Morales
Presidente de Bolivia

El presidente de Bolivia, Evo Morales, rechazó las nuevas sanciones financieras impuestas por la administración del presidente Donald Trump. A través de su cuenta en Twitter aseguró que Estados Unidos está dando un golpe económico al país. “Como falló plan de intervención militar, EE UU ejecuta golpe financial (sic) contra Venezuela. Almagro, Fox y resto de golpistas cómplices, callan”. El mandatario agregó que las sanciones van contra los principios de soberanía e integración de los países miembros de las Naciones Unidas.
 
Abelardo Moreno
Vicecanciller de Cuba

 
Cuba también condenó las sanciones y pidió a América Latina defender los principios de Zona de Paz acordados en 2014. “Cuba condena enérgicamente la Orden Ejecutiva firmada por el Presidente de los EE.UU. Donald Trump, imponiendo nuevas y más fuertes sanciones económicas y financieras” contra Venezuela, dijo el vicecanciller Abelardo Moreno, en una declaración publicada ayer en el diario Juventud Rebelde. “La Habana rechaza las acciones injustas, unilaterales, arbitrarias, ilegales y violatorias del Derecho Internacional que continúan aplicándose contra el gobierno de Nicolás Maduro”, agregó.