El estatal Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) inauguró este viernes el Laboratorio de Plasmas para Energía de Fusión y Aplicaciones, que es el tercero en su tipo en América Latina, junto a otros ubicados en Brasil y Chile.

El TEC informó que el plasma tiene más de 42 aplicaciones y que en el nuevo laboratorio se investigará el plasma para energía de fusión (producir energía eléctrica), así como aplicaciones en áreas como la medicina, la industria y la agricultura.

«La fusión nuclear nos brinda la enorme oportunidad de obtener grandes cantidades de energía limpia, respetuosa del medioambiente y con mayor seguridad que los combustibles fósiles. Además, los estudios indican que es la mejor opción conocida para abastecer la demanda energética futura de la humanidad», afirmó el coordinador del laboratorio, Iván Vargas.

Las instalaciones, inauguradas este viernes en un acto oficial, requirieron de una inversión de unos 450.000 dólares, se ubican en el campus del TEC en la provincia de Cartago (centro) y beneficiará a cerca de 80 estudiantes que se especializan en la investigación del plasma.

El laboratorio y el Hospital Nacional de Niños, acordaron desarrollar en el año 2020 un proyecto en el que se aplicará el plasma en algunos procesos médicos.

Las autoridades informaron que Costa Rica está en proceso de acreditarse como el primer Centro de Colaboración en Plasmas y Fusión Nuclear del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con lo cual pretende convertirse en un centro de referencia en la materia.

La OIEA, perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas, tiene como fin acelerar y aumentar la contribución de la energía para fines de paz, salud y prosperidad en todo el mundo, explicó el TEC.

El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, reflexionó acerca de los desafíos de la actualidad y sobre las profundas y aceleradas transformaciones tecnológicas que está experimentando el mundo.

«Debemos estar preparados para estos cambios y lograr aprovechar las ventajas que nos ofrece la tecnología para mejorar nuestra calidad de vida», manifestó.

El 29 de junio del año 2016, el TEC convirtió a Costa Rica en el primer país latinoamericano en hacer una descarga de plasma de alta temperatura en un dispositivo llamado Stellarator de Costa Rica 1 (SCR-1), con el objetivo de convertir al plasma en una fuente alternativa de energía.