Foto: WILL LANGENBERG EN UNSPLASH

Las playas urbanas tienen niveles elevados de bacterias resistentes a los antibióticos (AbR) después de la lluvia. La causa son las aguas pluviales, las aguas residuales y la infraestructura de flujo de residuos urbanos. Resultan ser reservorios y canales para la propagación de AbR en aguas costeras naturales, según una investigación de la Universidad de Tecnología de Sídney.

La investigación, que ha sido publicada en Water Research, destaca el intercambio de microbios resistentes a los antibióticos, entre las corrientes de aguas residuales humanas y los ecosistemas naturales.

Los resultados del estudio proporcionan vínculos claros entre la descarga de aguas pluviales y la presencia de AbR en microorganismos que viven en hábitat de playa.

Los investigadores se centraron en 31 genes AbR. Estos se incluyeron en los que proporcionan resistencia a las bacterias, a importantes antibióticos utilizados para tratar enfermedades humanas y de animales comunes. Se encontró un aumento considerable en la abundancia de estos genes en el agua de mar costera justo después de la lluvia.

El doctor Ric Carney aseguró que el estudio combina un régimen de muestreo intenso con enfoques biológicos moleculares.

«La presencia de genes AbR aumentó, significativamente, junto con el aporte de aguas pluviales y los eventos de WWSO modelados, que ocurren después de la lluvia. Los resultados indican que algunas bacterias presentes en las corrientes de desechos urbanos transportan genes AbR», añadió.

Tormenta y WWSO

El profesor Justin Seymour destacó, que las observaciones resaltaron el papel del agua de tormenta y WWSO como un medio para que las bacterias patógenas que transportan genes AbR crucen los límites del hábitat.

«Esta investigación destaca el riesgo de niveles significativos de exposición humana a bacterias resistentes a los antibióticos dentro de las playas costeras», indicó.

Afirmaron que los hallazgos refuerzan los mensajes de las autoridades para evitar nadar en el océano y otras vías fluviales después de fuertes lluvias. Se trata de un problema global que afectará a cualquier región costera urbanizada.