Después de conocidas las sanciones que impuso Estados Unidos al gigante Huawei, además de consecuencias para el mercado de las telecomunicaciones, se juega el futuro de las redes móviles de quinta generación, o 5G.

De acuerdo con un trabajo publicado por el periódico ABC de Madrid, las redes 5G deben comenzar a instalarse este año para que comience a usarse en 2020. Básicamente esta tecnología tiene el propósito de mejorar la velocidad de conexión a Internet, reducir al mínimo el tiempo de respuesta de la red.

Lo importante de que esto entre en funcionamiento es que los cálculos indican que para 2025 habrá más de 100.000 millones de dispositivos móviles. No solo es fundamental en términos de conectividad, sino que la instalación y puesta en marcha de esta quinta generación supone la creación  de2,3 millones de empleos solo en Europa y una inversión de 56.000 millones de euros.

Huawei es líder de esta tecnología y una de las firmas que más contribuciones técnicas ha aportado para que sea real. Y muchas compañías de telecomunicaciones cuentan en sus planes estratégicos con apoyo de la empresa, vetada por Google o ARM por la brecha abierta con el gobierno de Estados Unidos. Ha aportado antenas, sistemas, soporte, infraestructuras para implantar estas nuevas conexiones.

Las fuentes del ABC indican que la opción de sustituir a Huawei por otra empresa que pueda asumir este paso gigante en el mundo tecnológico no parece muy viable. Lo que también está en consideración es que el conflicto de Huawei se resuelva con el pago de una gran cantidad de dinero.

La firma china cuenta hoy con 35% de la cuota de mercado en Europa, siendo uno de los 3 principales proveedores de esta tecnología en la región. De hecho, ha registrado hasta 2.570 patentes relativas al 5G, pero es que, además, ha llegado a firmar acuerdos con unas 40 operadores a nivel global. Para colmo, más de 70.000 estaciones base han sido suministradas por la compañía, según su estimaciones. La alternativa es delicada. De factura europea, solo Ericsson y Nokia se sitúan razonablemente cerca de la aportación de Huawei en materia del 5G. Una innovación básica para la industria manufacturera.