Cuando comiences a verCuando los ángeles duermen (2018)de Gonzalo Bendalacreerás que ya conoces esta historia. Te  resultará familiar, pero esto es un  artificio. Rápidamente te darás cuenta que esconde un elemento sorpresa que puede trastocar todo lo que has imaginado.

Este elemento tiene que ver con los protagonistas de la historia: los personajes. Éstos  se turnan los roles. Es muy difícil identificarlos y conocer sus intenciones. No podrás entender con exactitud quien representa la coherencia o la incoherencia, lalocura ola salud mental, elvicio o la virtud. Hasta casi el final no sabremos quién es quién en este thriller protagonizado por Julián Villagrán,  Marián Álvarez y la debutante Ester Expósito.

Precisamente esa ambigüedad es la que nos hace dudar hasta la última escena y lo que permite a su vez que el suspenso se mantenga durante toda la película.Un suspenso interrumpido por situaciones que, ocasionalmente, te pueden generar  desagrado, porque los personajes, son tan torpes que se hace poco creíble aceptar como ciertas algunas de sus actitudes.

Aunque la narración de Cuando los ángeles duermen puede pecar (por momentos) de poco verosímil,  atrapa por lo que es capaz de sugerir.

En la película, la clase media lava la ropa sucia en secreto y la esconde debajo de la cama para seguir con sus vidas sin que puedan ser afectados por sus errores. Todo lo que ocurre en el filme sucede como se dice en él: “cuando los ángeles duermen” o lo que es lo mismo en altas horas de la noche donde pocos son los testigos de las circunstancias más inesperadas.

El largometraje que bien podría ser un capítulo de Tiempo Final versión Fox, usa un argumento que aparece en otras películas latinoamericanas recientes, como Relatos salvajes (2014) de Damián Szifron, reflexionasobre la capacidad para la violencia que todos los seres humanos tenemos.

En estos tiempos convulsos (y quizás también en otros) no existen corderos mansos cuando de defender nuestros intereses se trata. Todos somos capaces del mal,  de hacer daño e incluso de matar. Esto es lo que parece plantear Gonzalo Bendala en esta cinta sobre lo que puede esconder un carácter pasivo.Sobre esa mecha que puede encender la desesperación en personas que en apariencia son incapaces de generar acciones que los lleven a circunstancias extremas.

Cuando los ángeles duermen relata los acontecimientos de una mala noche donde la moral acomodaticia de los protagonistas los llevará a cruzar los límites una y otra vez.

El filme representa una aventura oscura y retorcida para sus protagonistas, y la oportunidad para el espectador de entender que el mundo no es blanco o negro. La mayoría de las veces la vida está llena de grises. Casi nada es lo que parece. En esta película ese es un hecho afortunado.

Luisa Ugueto Liendo

@luisauguetol