En estos tiempos de posibles cambios en Venezuela, el mundo eslavo se hace las siguientes preguntas: ¿Qué va a pasar con Abjasia? ¿Cuál va a ser la posición de Juan Guaidó frente al gobierno de Abjasia?

Georgia y Abjasia fueron anexadas al Imperio ruso en el siglo XIX. Hasta la Revolución de 1917, siguieron siendo formalmente parte de él. En las primeras décadas del siglo XX, ambas repúblicas estuvieron separadas en varias ocasiones. En 1918, Abjasia no fue parte de la República Federativa Democrática Transcaucásica, mientras que Georgia sí, posteriormente se independizó como República Democrática de Georgia (DRG). En 1921, después de la intervención militar del Ejército Rojo, se formó la República Socialista de Abjasia como una república soviética independiente. No fue sino hasta el año 1931 que  Abjasia se unió a la República Socialista Soviética de Georgia mediante un tratado, aún a pesar de la oposición de una parte del pueblo abjaso, que desde entonces ha vivido un proceso de georgianización.

El caso de Abjasia es complicado. Más que político, administrativo y militar-estratégico, el problema en Abjasia es étnico. Aunque Abjasia es un territorio multiétnico, lo cierto es que  Abjasia era gobernada por abjasos (30% de la población antes de 1931), quienes reafirmaban su identidad sociocultural y promovían el idioma abjaso. A lo largo de la era soviética, los abjasios pidieron que se restaurara la soberanía de su república. Las manifestaciones y revueltas populares más significativas ocurrieron en 1931, 1957, 1967, 1978 y 1989. En 1978, 130 representantes de la inteligencia de Abjasia firmaron el documento conocido como la “Carta de Abjasia”, dirigida a los líderes soviéticos, protestando por la georgianización de Abjasia.

Desde finales de los años ochenta, las tensiones entre los abjasios y los georgianos se agudizaron todavía más, especialmente a partir del proceso de desintegración que vivió la Unión Soviética. En agosto de 1992, comenzó la guerra en Abjasia, uno de los conflictos más sangrientos en los últimos años. Abjasia logró convertirse en un Estado de facto. En 1998, tuvo lugar en Abjasia otra guerra. Georgia perdió nuevamente. La oposición culpó al presidente Eduard Shevardnadze por perder la guerra, al no haber apoyado a los guerrilleros. Según Shevardnadze, el ejército no estaba preparado.

Uno de los principales objetivos de Abjasia, a mediano y largo plazo, es conseguir el reconocimiento de la comunidad internacional. Los países que reconocen a este Estado son: la Federación Rusa, Venezuela, Nicaragua, Nauru y Siria. La mayoría de los países miembros de las Naciones Unidas no reconocen a Abjasia como Estado independiente, sino como parte de Georgia.

Al haber sido uno de los pocos países del mundo que reconocen su independencia, Venezuela ha sido de gran ayuda para Abjasia. Desde el año 2009, ambos Estados han tenido relaciones diplomáticas, proyecto en el que se venía trabajando desde el año anterior. En el año 2010, las relaciones bilaterales fueron establecidas a nivel de embajadas. Para Abjasia, Venezuela fue la sede de su primera representación diplomática en el continente americano. El Acuerdo General de Cooperación entre la República Bolivariana de Venezuela y la República de Abjasia fue publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela número 39.529 (ordinaria) de fecha 13 de octubre de 2010, puede ser descargado aquí.

Por varias razones, Georgia reconoce a Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela. Primero, Georgia es un país pro-occidental y pro-estadounidense. Georgia, hoy en día, es un importante polo de inversiones en Eurasia. Es un país que coopera con los Estados Unidos y promete desarrollarse rápidamente. Segundo, el conflicto político en Venezuela ha escalado a niveles muy altos y no puede ser ignorado. Tercero, Venezuela reconoce a Abjasia y ha sido su aliada en la región. Georgia percibe a Venezuela como un país hostil, y con frecuencia, las direcciones IP venezolanas son bloqueadas desde Georgia. Los georgianos tienen muchas razones para reconocer a Juan Guaidó como presidente de Venezuela y darle todo su apoyo.

La pregunta es: ¿cómo manejará Juan Guaidó, en un gobierno de transición, las relaciones de Venezuela con Abjasia? ¿Cuál es la forma más prudente de abordar las relaciones Venezuela-Abjasia-Georgia, en medio de la difícil coyuntura en Venezuela y su rol en el juego de ajedrez geopolítico? En situaciones tan delicadas como estas, es difícil ser neutral y se tiene que fijar una posición. Aunque Abjasia es un país pequeño y con escaso reconocimiento internacional, es muy relevante para Rusia en términos estratégicos y geopolíticos.

Ya veremos…

Notas:

1. Ni Bielorrusia ni Cuba reconocen a Abjasia, aunque ambos tienen una posición bastante particular.

2. En la ciudad de Caracas, Abjasia tiene una embajada en la Avenida Casanova. Es una de las pocas embajadas de Abjasia en el extranjero.

3. Georgia es el país más pro-occidental del bloque ex-soviético.

4. Los países que más han invertido en Georgia en los últimos años han sido Azerbaiyán, Reino Unido, los Países Bajos, Estados Unidos, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos, las Islas Vírgenes, Rusia, República Checa y Luxemburgo. 

5. Del grupo de países que experimentaron revoluciones de colores, la transición democrática en Georgia fue la más exitosa.

6. Las perspectivas de Georgia a futuro, sobre todo en lo económico, son muy promisorias. Se ha convertido en un importante polo de inversiones. Es muy posible que, próximamente, veamos repetirse el milagro estonio en Georgia.

7. En Tbilisi, la capital de Georgia, pronto abrirá un campus de la Universidad de San Diego.

8. Una de las grandes fortalezas de la economía de Georgia es que ha mostrado mucha resiliencia. La economía creció en 2008 a pesar de la guerra con Rusia y la crisis financiera mundial.